Tácticas de juego
ANÁLISIS
a. DATOS GENERALES
Una primera consideración importante hace referencia al tiempo efectivo de juego. El estudio ha puesto en evidencia que durante los años 60, era más bien constante, es decir, sin variaciones apreciables entre un partido y otro, y se certificaban en torno a los "60 minutos". Sin embargo, sucesivamente ha ido disminuyendo de forma progresiva, mientras que han aumentado notablemente las diferencias entre los partidos concretos, que, sobre todo en el último periodo, pueden llegar a alcanzar variaciones significativas.
El volumen de juego no ha variado de forma sustancial o, mejor dicho, el número total de balones jugados en cada competición. En cambio, destaca una doble diferencia relativa a la calidad del juego: por una parte, realmente, siempre ha disminuido el número total de balones jugados por los delanteros, en un orden de aproximadamente el 30%; por otra parte, ha variado la distribución de las jugadas útiles, que han determinado una superioridad numérica, anteriormente prerrogativa y en contra de los delanteros. En cambio, actualmente, se distribuyen en esencia entre todos los jugadores. Con este propósito, el análisis histórico ha evidenciado que, en los tres partidos más lejanos en el tiempo, entre los principales ejecutores de jugadas de calidad no ha habido ningún defensa, mientras que en las tres competiciones más recientes, no se ha evidenciado ni un solo delantero.
Con el estudio comparativo, también se ha puesto de manifiesto una variación evidente de la velocidad del juego. Mientras que el número de balones jugados se ha mantenido sustancialmente inalterado, se ha reducido el tiempo individual de posesión del balón y, paralelamente, el número total de jugadores que, en cada partido, mantienen una velocidad de juego considerada "lenta". En cuanto a la posición en el terreno de juego, los partidos examinados han denotado que hasta la entrada del Ajax en el panorama internacional, ningún equipo de los examinados se había repartido en el terreno de juego de forma "corta", es decir, siguiendo una distribución más recogida.
Además, en los partidos precedentes, al menos uno de los dos equipos siempre se colocó de forma realmente "alargada", es decir con una distancia notable entre el primer y el último hombre de la alineación, mientras que en todos los posteriores, uno como mínimo se ha distribuido de forma "corta". Pero la tendencia emergente según los últimos estudios es la vuelta a la especialización de cada puesto; en particular, se tiende a diferenciar cada vez más la cobertura territorial de los delanteros y de los centrocampistas y esto hace que, de nuevo, el equipo se vuelva a colocar de forma "alargada".
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